Logotipos

Arnedo, o como mojarse por dentro y por fuera sin perder el control ni la sonrisa.

El viernes 11 de Julio del 2008, La Boda se vestía de tiros largos para su primera salida fuera de los límites alcalaínos. Y como los novios que preparan su fiesta nupcial con cariño, mimo, agobio y alguna que otra salida de tono, así fuimos sobreponiéndonos a las adversidades y ni extintores vaciados sobre toda la escenografía, ni atascos interminables en la A2, ni siquiera el mismísimo universo quebrándose sobre nuestras cabezas (y las del público asistente) en forma de diluvio universal a la misma hora de la función, impidieron que el acto se llevara a cabo.

Igual que los novios que ese mismo día se casaban en el hotel donde la organización nos había alojado, asistimos tristes, compungidos y atemorizados al espectáculo de una meteorología totalmente opuesta a la que nos habíamos imaginado, y al igual que ellos, descubrimos que cuando al mal tiempo se le pone buena cara, un presente deslucido se convierte en un recuerdo imborrable para el futuro.

Quiero agradecer desde aquí a los miembros de la agrupación cultural Sendero, Esther, Lorenzo, Miguel, Sandín… el maravilloso trato recibido y animar a todos los grupos de teatro aficionado que lean esto a que participen en este certamen. Gracias.

El resto del viaje por las tierras riojanas genial, paisajes, gentes, zapatos y, como no, vino, mucho vino.